Las herramientas que uso para construir webs
(y por qué)
Aparecer en Google no es magia, ni hace falta contratar publicidad desde el primer día. Hay pasos concretos y gratuitos para que cualquier negocio pueda tener visibilidad.
Aviso: en este artículo hay enlaces de afiliado. Si contratas algo desde ellos recibo una comisión, sin coste adicional para ti. Solo aparecen herramientas que uso de verdad en mis proyectos y en las webs que construyo para clientes.
Cuando una web va lenta, casi nadie mira lo que hay debajo. Se cambian las fotos, se comprime, se instala un plugin de caché más. Y a veces el problema estaba en el servidor desde el principio.
Me pasa a menudo: alguien me escribe convencida de que necesita rediseñar su página entera. Abro la web, mido, y resulta que el diseño está bien. Lo que falla es lo que hay por debajo.
Por eso escribo esto. No es una lista de las mejores herramientas del mercado — no las he probado todas ni pretendo hacerlo. Es lo que tengo instalado ahora mismo, para qué sirve cada cosa y en qué orden lo montaría si empezara hoy de cero.
Lo que sostiene la web (y nadie ve)
El hosting: Hostinger
El alojamiento es la pieza que decide si tu web abre rápido o si la gente se va antes de leerte. No se ve, no se enseña en Instagram y es lo primero que reviso cuando algo va mal.
Alojo mis proyectos en Hostinger. No porque sea el más barato del mercado, sino porque el panel se entiende sin ser técnica, las copias de seguridad se hacen solas y el dominio y el correo profesional vienen incluidos el primer año. Eso último se agradece cuando estás empezando y cada gasto suelto pesa.
Lo que miro yo antes de recomendar un alojamiento:
- Que aguante picos de tráfico sin caerse. Un post que funciona te manda visitas de golpe y el servidor tiene que sostenerlo.
- Que haga copias de seguridad solo, sin que te acuerdes tú.
- Que el panel se entienda sin llamar a nadie.
- Que incluya lo básico sin cobrarlo aparte: dominio, correo, certificado.
Un matiz honesto antes de que mires precios: la cifra baja es la de contratación, y al renovar sube bastante. Lo digo yo antes de que lo descubras tú, porque es la queja más habitual con cualquier hosting del mercado. Haz la cuenta del segundo año, no solo del primero.
Hostinger · plan Business
El alojamiento donde tengo mis proyectos y donde monto las webs de clientes.
- Dominio gratis durante el primer año
- 5 buzones de correo profesional incluidos
- Copias de seguridad diarias automáticas
- 4,99 €/mes contratando 12 meses
Enlace de afiliado: si contratas desde aquí recibo una comisión, sin coste adicional para ti. El precio indicado corresponde a la contratación de 12 meses; después se renueva a 16,99 €/mes. Comprueba las condiciones actuales en su web antes de contratar.
El dominio y el certificado SSL
El dominio es tu dirección. El certificado SSL es lo que hace que aparezca el candado y que el navegador no asuste a quien entra.
Los tengo en el mismo sitio que el hosting, por comodidad más que por otra cosa: un panel, una factura, un soporte al que escribir cuando algo falla. Si los tienes separados tampoco pasa nada, solo que cuando hay un problema de DNS acabas hablando con dos empresas que se echan la culpa.
El SSL hoy viene incluido en cualquier hosting decente. Si te lo cobran aparte, mala señal.
Con qué construyo la web
WordPress + Astra + Spectra
Trabajo con WordPress. No es la opción más cómoda del mercado — hay plataformas donde arrastras cuatro bloques y ya tienes página — pero es la única donde la web es tuya de verdad. Si mañana quieres cambiar de proveedor, te la llevas. Con las plataformas cerradas, no.
Encima de WordPress uso Astra como tema. Es ligero, no mete código de más y no te obliga a diseñar como el tema quiere. Sobre ese tema, Spectra para maquetar: bloques de Gutenberg ampliados, sin instalar un constructor pesado que luego deja rastro por todas partes.
La combinación tiene una ventaja concreta: si algún día dejas de usar Spectra, la web no se rompe. Con otros constructores, quitarlos significa quedarte con el contenido lleno de códigos raros.
Es el mismo stack con el que monto las webs de clientes. Si te interesa cómo trabajo con él, lo cuento en diseño web en WordPress.
Formularios y email: SureForms + Brevo
Una web sin forma de recoger contactos es un folleto caro. Uso SureForms para los formularios y Brevo para guardar y trabajar esos contactos después.
Brevo hace dos cosas que me importan: guarda los emails en listas separadas según de dónde vengan, y manda secuencias automáticas sin que yo esté delante. Cuando alguien descarga una guía de mi web, recibe el archivo y unos días después un correo mío. No lo escribo cada vez, está montado una sola vez.
Un aviso técnico si lo montas tú: los nombres de los campos del formulario tienen que coincidir exactamente con los atributos de Brevo. Si no coinciden, los datos se pierden sin dar ningún error. Me costó una tarde entera descubrirlo.
Velocidad y cookies: LiteSpeed + Complianz
LiteSpeed Cache para la velocidad. Guarda una versión ya montada de cada página para no reconstruirla en cada visita. Tiene un truco molesto: si tocas algo y no purgas la caché, sigues viendo la versión vieja y crees que tu cambio no ha funcionado. Comprueba siempre en una ventana de incógnito.
Complianz para el banner de cookies. No es opcional en España, y hacerlo mal tiene consecuencias reales. Además conecta con el modo consentimiento de Google, que es lo que evita que tus datos de analítica se queden a medias.
Con qué mido si la web funciona
Aquí está la parte que casi nadie instala y que para mí es la que separa una web que funciona de una web bonita. Sin medición, todo lo que digas sobre tu web es una opinión.
- Google Search Console. Gratis. Te dice qué busca la gente antes de llegar a ti y en qué posición apareces. Si tu web no aparece en Google, aquí está la mitad de la respuesta.
- Google Analytics 4. Cuánta gente entra, por dónde, qué hace y dónde se va. Cuesta acostumbrarse a la interfaz, pero no hay alternativa gratuita comparable.
- Yoast SEO. Gestiona títulos, meta descripciones y el mapa del sitio. Su semáforo verde no significa que vayas a posicionar — solo que has rellenado los campos. Es una lista de comprobación, no una estrategia.
- Semrush. Para saber qué se busca de verdad antes de escribir un artículo. La versión gratuita da diez búsquedas al día, suficiente para empezar.
Esto es literalmente mi diferencia con quien te entrega una web y desaparece: monto la medición desde el primer día y vuelvo a mirarla. Lo cuento en SEO y analítica web.
Con qué hago el contenido
Canva para todo lo visual: carruseles, imágenes de artículo, plantillas de marca. Con el kit de marca configurado, colores y tipografías salen solos y no tengo que acordarme del código de cada color.
CapCut para vídeo. Subtítulos automáticos, cortes rápidos, formato vertical. Nada sofisticado, pero hace el noventa por ciento de lo que necesito en la décima parte del tiempo.
Metricool para programar y ver qué funciona. Lo que más uso no es el programador, es el informe: enseña qué publicaciones traen gente a la web y cuáles solo hacen ruido.
Una cosa que aprendí tarde: producir contenido sienta muy bien y se parece mucho a trabajar. Pero si el contenido no lleva a ningún sitio, es una forma elegante de no vender.
Si empiezas de cero, este es el orden
No instales todo a la vez. Este es el orden que sigo:
- Dominio y hosting. Sin esto no hay nada. Mira el precio del segundo año, no solo el del primero.
- WordPress, Astra y Spectra. Ya vienen casi montados desde el panel del hosting.
- Complianz. Antes de recibir una sola visita, no después.
- Search Console y Analytics. Cuanto antes los conectes, más historial tienes cuando lo necesites.
- SureForms y Brevo. En cuanto haya una página publicada donde alguien pueda escribirte.
- Yoast y LiteSpeed. Cuando ya haya contenido que optimizar y que cachear.
- Canva, CapCut y Metricool. Al final, cuando la web ya existe y hay adónde mandar a la gente.
Y algo que no es una herramienta: escribe el contenido antes de diseñar. Diseñar sin texto lleva a páginas preciosas que no dicen nada.
La herramienta no arregla la estrategia
Con esta lista puedes montar una web decente. Lo que no puedes es saltarte la parte de pensar: a quién le hablas, qué le pasa, qué quieres que haga cuando llegue.
He visto webs montadas con el stack perfecto que no traen ni un cliente, y webs sencillas que funcionan porque quien las hizo tenía claro para qué eran. Las herramientas ejecutan una decisión. No la toman por ti.
Si quieres seguir por aquí: te cuento cuánto cuesta una web en WordPress con precios reales, y por qué tu web no aparece en Google si ya la tienes montada y no la encuentra nadie.
Preguntas frecuentes
No. Lo único que se paga sí o sí es el dominio y el alojamiento. WordPress, Astra, Yoast, LiteSpeed, Complianz, Search Console y Analytics tienen versión gratuita suficiente para empezar. Brevo y Canva también. Spectra y Semrush tienen versión de pago que solo compensa cuando ya usas la gratuita a tope.
Sí, y es más habitual de lo que parece. La mayoría de proveedores hacen la migración por ti sin coste cuando contratas. Lo que sí conviene: hacer copia de seguridad antes, avisar de que la web puede estar unas horas inestable, y no cambiar los DNS un viernes por la tarde.
Parte de esta lista te sirve igual. Search Console, Analytics, Canva, CapCut, Metricool y Brevo funcionan con cualquier plataforma. Lo que cambia es la capa de construcción: si estás en una plataforma cerrada, el tema, los plugins y el control del código no aplican. Y ahí está el límite real: puedes trabajar bien, pero no te llevas la web contigo si algún día quieres moverla.
Dominio y hosting, después WordPress con el tema, y después el banner de cookies. Con esas tres cosas ya tienes una web legal y publicable. El resto se añade según lo vayas necesitando, no antes.
No, y desconfía de quien te diga que sí. Las herramientas te dan la base técnica para que Google pueda leer tu web y para que tú puedas medir qué pasa. Aparecer en las primeras posiciones depende del contenido, de la intención de búsqueda que resuelvas y de la competencia que tengas delante.
¿No sabes por dónde empieza el problema de tu web?
Antes de cambiar de hosting, de tema o de plugin, conviene saber qué está fallando de verdad. Cuéntame qué te pasa y lo miramos.
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